viernes, 17 de enero de 2014

La primera

Es la primer nota del año, porque es la primera vez que te extraño. 

No es que no haya pensado en ti en estos 17 días, es que simplemente no lo has hecho bien. 

Tengo 17 reclamos y por eso hoy que llegas no quiero verte, aunque muera de ganas, quiero verte,  abrazarte y besarte, contarte lo que ha pasado y lo que te eh extrañado. 

Cuando te fuiste estábamos confundidos, no te despediste, no llamaste, mandaste un texto, pero un texto y nada es lo mismo. 


Mis reclamos son bonitos, porque me hicieron recordarte un poquito todos los días que me hiciste falta, pero también me recordaron que te faltaba tiempo para recordarme, o por lo menos para hacerme notar que lo hacías, por eso hoy no me llames, no saldré a verte, porque el domingo te iras, y por mucho que prometas video llamadas, textos y extrañarme, estoy segura de que me olvidaras el martes, para recordarme el viernes que vuelves, y mientras yo aquí, esperando, extrañando y notando indiferencia...

martes, 5 de noviembre de 2013

Cada 5 de mes...

Ya es el tercer mes. 5 de Noviembre. 5 de Octubre. 5 de Septiembre. 
Cada día me vuelvo más y más loca. 

¿Qué todo tiene que pasar para que estemos bien?

¿Qué necesitas saber?

¿A quién le tienes que pedir permiso?

¿Cuanto tiempo más necesitas?

¿Mientras fingimos ser amigos?

¿Entonces nos evitaremos?

Quiero entenderte, pero se me están saliendo los  sentimientos con las lágrimas, con las dudas. 

Ya no quiero llorar por ti. Ya no debería seguir esperándote. Ya no debería quererte, pero no quiero no quererte. Yo quiero estar contigo.

jueves, 3 de octubre de 2013

Buscando un "pero"

Ya no tengo tantas dudas. Lo único que me preocupa es es que no se sí estamos jugando o simplemente estamos esperando a que las cosas se den de la mejor manera...

Te quiero, es cierto, no quiero arruinar lo poco o mucho que tenemos, no quiero ser la típica intensa, quiero tener calma y que las cosas funcionen bonito. Me asusta enamorarme de ti, y que vuelvas a decirme que no quieres más que seguir siendo amigos. 


Me gustan tantas cosas de ti que no eh podido fijarme en lo que me desagrada de ti, no encuentro nada que me haga poner un pero al momento de decir que te quiero...

martes, 24 de septiembre de 2013

Asustada

Estoy asustada. Te extraño más de lo que debería. Esto no tiene formato, como mis sentimientos, porque estoy asustada entre mis sábanas, sintiendo culpa porque debería estar dormida, porque no debería estar asustada, debería estar segura, no debería estar jugando, no debería dejar que juegues conmigo.

Juego contigo porque en el fondo siento algo, pero estoy confundida, confundida en el sentido de que no sé si jugamos o realmente lo estamos sintiendo. Ya sé que yo si lo estoy sintiendo, por eso estoy confundida, y preocupada.

Ya no me digas mi amor, no sé si tengo uno o dos “mi amor”,tal vez también tienes un "mi amor" además de mi, tal vez hay más y no quiero ver nada.

Ya no me dejes seguir jugando contigo. No me abraces, no me mires, no me escribas. No lo hagas porque comenzaré a quererte y tú no estás seguro de querer quererme. Estoy segura de quererte, pero no estoy segura de quererte con limitaciones. Yo no quiero poquito, o mucho, yo quiero, y ese es el problema, que te quiero. 

Por eso no me quieras, para que no tenga que quererte bien, o mal. No me quieras para que pueda seguir queriéndote sin sentir. No me quieras porque estoy asustada. No me quieras, porque te vas a confundir. No me quieras para que pueda seguir confundida y enamorada de ti.

martes, 15 de mayo de 2012

No somos nosotros, Amor...



Amor, soy Victoria, esa que nunca existió, esa a la que no imaginaste, esa a la que jamás amaras.

¿Qué porque te llamo amor?

Sí, puedo ver en tu rostro esa pregunta. Porque te amo, porque yo le amo a usted. Es complicado, pero antes de que yo “existiera” usted jamás se había fijado en mi. Me había visto, incluso me había hablado, usted hasta me había sonreído y toda la cosa, pero no sabía quién era, tenía que mirar la lista, o esperar a que yo adivinara que su cara quería preguntarme mi nombre, pero no porque le importara, mi nombre lo necesitaba para no llamarme “tu” o “chica” o como alguien como usted llamaría a alguien como yo… su “…”

Puntos suspensivos, sí, se parecen a lo que usted podría pensar de mi. Yo amándole y usted… pensando porque lo miro de esa forma, si ya debí de haberme retirado del lugar… todo se resuelve con puntos suspensivos… hasta que decido existir, hasta que me obligo a hacerme presente, hasta que muevo algunas piezas del ajedrez, y entonces usted comienza a saber de mi existencia, aunque no por completo, soy yo, pero aun no soy yo, estoy bajo una máscara, donde me resulta más fácil ser una parte de mi frente a usted, y entonces ya que me comienza a notar, usted, o “tu”, como ahora me pides que me dirija a ti, tienes la ligera sospecha de con quién hablas, y entonces decides que acciones continuas, y cuales frenas.

A  veces creo que era mejor callar,  no existir para ti, no ser nadie en tu vida, ser un alguien más que ocupa esa silla, cada martes, y jueves, sin ninguna falta, a menos de que tú así lo pidieras. Pero eso sí, si callaba no iba a ser nadie, nunca, si callaba, continuarías sonriéndome al pronunciar mal mi nombre, si callaba, seguirías con las miradas que creía iban en doble sentido, si callaba, tu serias como siempre, amable conmigo, insisto, si callaba, iba a seguir pensando que todo lo que hacías… tal vez, solo porque si, eran señales…

Al no ser nadie, al no tener el control de quien puedo llegar a ser por ti, se lo deje al destino, y entonces las miradas, las sonrisas, las “señales” continuaron, y me cansaron, y me hartaron, y me agobiaron, me hicieron querer algo mas, y esta vez me decidí, y el destino lo hice yo…

Yo juego, yo muevo la torre que quiero, y dejo de ser el alfil que fácilmente puedes confundir con los otros 11 que hay en la mesa, y entonces soy yo quien decide, que se mueve, que se queda, quien se abalanza sobre quien, pero tú no lo sabes, tú no sabes que soy yo, y juegas un poco con alguien que apenas existe, con alguien que apenas tú conoces, con alguien que sabe hasta lo que tú crees que nadie  más sabe de ti…

Y cuando juego de reina, y me ubicas, entonces sabes quién soy, me reconoces por mi forma de escribir, por lo que te di antes de que lo pidieras, porque eres parte de mi futuro, y entonces ya sabes que existo, y que he hecho, quién soy y sin querer, ya te entregue mis próximos movimientos, y hasta mis planes donde tú y el futuro, que así te he nombrado, existen ya, y lo que pienso, todo, te plasme mis sentimientos en papel, te di el mapa de mi persona, y ni siquiera estaba segura de que quisieras conocerlo.

A cambio, a cambio recibo mas sonrisas, más dulces miradas, algunas confundidas, pero tiernas al final, y palabras, muchísimas palabras… pero una respuesta que cambia todo… una “O”… una “O” que me vuelve loca, que me hace suponer mil cosas, inventar historias, que me hace desvariar, y querer perderme en su infinita línea…

Significa la “O”, que si tú querías que yo existiera en tu vida, tú tendrías que dejar de existir…

Y entonces, con esa “O” cerramos tu existencia, firmamos mi silencio, dibujamos besos que nunca existirán, inventamos caricias que jamás sentiré, y mentiras, mentiras que dependiendo a quien dejamos existir, a veces se vuelven realidad, como cuando te digo que te amo, y ahora, quien no existe para el mundo eres tú, y yo, yo solo soy Victoria o mejor solo seré una chica que ama a alguien que nadie en el mundo puede conocer, olvida mi nombre, que jamás fue Victoria… tú, mi amor, no tienes nombre, por eso te llamo amor.

viernes, 20 de abril de 2012

Y nada...


Y las nubes, las nubes que forman lo que mi imaginación quiere... y tú, tu tan lejos, y tan allá, y tan abandonándome aquí... 

Miras al frente y ves arboles, y flores, y verde, más verde, pero no hay nada de ti.

Al otro lado está el arado, la casa del fondo, los magueyes, alguno que otro palo frutal, como diría la abuela, y del otro lado solo hay verde, más verde, pero no hay un tú, no hay nada que me recuerde a ti, ni siquiera hay señal como para que pueda traerte aquí... 

Tal vez recuerdes el día que te dije que iría a montar, es de ese día del que estoy hablando, no, no te preocupes, que el agua jamás revelara todo lo que ha pasado en el último mes, fue de lo primero que te escribí... Pero hay tantas cosas que te escribí y que dudo darte... Faltan 3 horas más frente a ti... Y después de eso... Regreso a ese día mientras esperaba acostada en el pasto a que el caballo llegara y ...

No hay nada, más que mis recuerdo, no hay nada, que te haga estar aquí, no hay nada, esto no tiene nada que ver contigo, no hay nada, demasiado verde para ti, no hay nada, te faltaría señal e Internet aquí, no hay nada, tal vez si te invoco pueda hacerte aparecer entre el viento y el sol, y tal vez la tierra tome tu figura, y tal vez el agua imite tu voz, si todo eso pasa entonces me haría una con la tierra y dejaría que el agua toque mis labios, y que el viento nos lleve aunque le cueste arrastrarnos así.

jueves, 22 de marzo de 2012

Antes de molestar(te)


Como no escribir de ti, como no intentar tenerte en mis pensamientos siempre.
Saber que haga lo que haga no podre enamorarte.
Saber que tus sonrisas, tus miradas, y tus palabras nunca significaran nada.
Saber que nos quedan 2 meses y que difícilmente volveré a verte.

“Vivir en una fotografía” -Tú.

Vivir en una historia, en tu diario, en tus miradas profundas, en tus palabras para tantos, que solo yo interpreto distinto.

Ojala ya fuera parte de tu diario, y fuera tu voz la que me dice “te quiero”
Ojala fueras tú quien está jugando con mi cabello, quien dejara de estar en mi mente.
Ojala fueras tú quien me dijera “esto no es posible”
Y ojala que fuera yo, quien no se enamorara de ti en silencio…